Antes las personas preferían mantener sus coches inservibles en la cochera por desconocimiento de todos los pasos que se debían llevar a cabo ante los organismos competentes para sacarlos de circulación, y cuando surgía la intención de alguno de los miembros de la familia de salir de ese traste, apenas iniciaba las averiguaciones desistía de la decisión por lo tedioso que resultaba.

Actualmente, los procedimientos seguramente se han simplificado, pero igual se tiene que dedicar una buena parte de tiempo para cumplir adecuadamente con la regulación establecida, cosa que no cualquiera está dispuesto a realizar, no porque no quieran, sino porque con el ritmo tan agitado que llevamos hoy en día, no nos permite incluir otras ocupaciones en nuestros innumerables compromisos.

Afortunadamente, hay quienes se dedican a ejecutar esas gestiones por nosotros, y lo mejor de todo es que no debemos pagar por ello, más sorprendente aún es que ellos nos pagarán a nosotros por permitirles hacer todo esto. No está leyendo mal, recibiremos un dinero nada despreciable por dejar que tomen ese coche que para nosotros ya no sirve de nada.

Seguramente ha escuchado hablar de los desguaces y lo asocia más a la venta de repuestos usados, bueno, en gran parte obtienen esas piezas de los coches siniestrados o viejos que compran, es allí en donde cobra sentido esa generosidad de su parte en ocuparse de realizar todas las gestiones para sacar de circulación nuestros automóviles.

Al aceptar esta proposición, ellos envían hasta la grúa, nada de eso nos costará ni un euro, recogen el vehículo, firmamos un documento a partir del cual cedemos el control a la empresa contratada, ellos serán los que se dirijan a la Dirección General de Tráfico para obtener el certificado de dar de baja nuestro coche, para entregarnos lo que corresponde con absoluta legalidad.

El único tiempo que hay que invertir es entrar por Internet y encontrar una empresa responsable en comprar coche para desguace, escuchar la tasación que ofrecen y si nos convencen, solo resta aceptar para que esto fluya maravillosamente. Si no estamos de acuerdo, podemos buscar dos o tres propuestas adicionales, al final quedarnos con la más conveniente, que nos ponga todo en bandeja de plata y nos dé la mejor tasación posible.

Sin salir de casa, sin tener que investigar y escuchar de procedimientos y requisitos que nos confunden, sin tener que ocupar tiempo que no disponemos, esta es la forma ideal de deshacerse de ese vehículo dañado que permanece en la cochera.