Cuando tenemos que hablar de un desguace, no tenemos que volver al concepto que teníamos del mismo de hace 15 o 20 años. Por aquel entonces, como seguramente recordarás, estábamos hablando de un lugar al cual se hacía referencia casi en tono peyorativo. Un lugar que no era otra cosa que el último recurso para encontrar un repuesto para tu coche o para tu motocicleta. Sin embargo, como vamos a ver a continuación, a día de hoy, no solamente el desguace ha sufrido un cambio para mejor sino que al mismo tiempo se combina de una manera extraordinaria con el concepto que da internet.

 

Un buen ejemplo es desguacesmelli.com. Y es que, si algo pretende un desguace en cualquier provincia en la cual este este, no es otra cosa que ganar visibilidad. Pues bien, hay que decir que Internet permite ganar esta visibilidad. No solamente con la creación de una página web, sino también a través de los directorios de empresa, foros que tengan que ver con el mundo del motor así como todo lo relacionado con las redes sociales. Una manera no solamente de captar nuevos clientes sino también de hacerse un hueco realmente importante entre la competencia.

 

Asimismo, también tenemos que decir que la combinación entre la parte física de un desguace y la parte online del mismo, permite a los responsables del mismo abaratar mucho los precios de algunos de los principales repuestos. Esto es así porque ya no dependen solamente de la infraestructura física sino que también dependen de la parte online lo que le permite abaratar mucho los costes. Este abaratamiento de costes, les permite jugar con unos márgenes mucho más beneficiosos para ellos y por lo tanto reducir el precio de las piezas que ponen a disposición del público.

 

Además, pero ni muchísimo menos por ello menos importante, también tenemos que tener en cuenta que si bien es cierto que antes un desguace tenía que atender decenas de llamadas telefónicas al día de personas que tenían dudas al respecto de una pieza o respecto a alguno de sus servicios, a día de hoy estas dudas pueden ser canalizadas a través de un correo electrónico, o una sala de chat interactiva. De esta manera pueden responderlas con mucha más calma y por lo tanto ofrecer un asesoramiento personalizado mucho más interesante y mucho más completo del que podían ofrecer anteriormente hace unas décadas al menos dentro de la geografía española.